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martes, 10 de julio de 2012

El tercer primer año

Cada que cumple años uno de nuestros hijos es algo importante, pero el primero generalmente los que más lo disfrutan son lo papás.

En este caso es el tercer primer año que festejamos, con el se cumplen un año de lactancia, porteo, colecho y pañales de tela. Para mi un logro más con mi pequeña que la veo crecer y sorprenderme mes a mes.

La lactancia al principio fue un poco difícil por las grietas, pero ahora la disfrutamos al máximo, no importa donde estemos, ella siempre puede tomar su leche sin problemas.

El porteo con rebozo de anillas (o bandolera) que nos ha permitido estar más cerca y hacer más cosas, en otras entradas lo he dicho soy una adicta a el, lo llego a olvidar y me vuelvo loca.

El colecho nos ayuda con la lactancia nocturna y para mi una bendición no tener que pararme varias veces en la noche.

Los pañales de tela un gran ahorro y simplemente no se ha rozado mi bebé, me siento orgullosa de cumplir un año de no tirar pañales a la basura y dejar de contaminar (aunque sea un poco).

Mi niña hermosa casi camina, dice papá, mamá y teta de forma clara  y otras tantas no tan claro jeje. Sabe aplaudir, mandar besos, saludar y despedirse. Le encanta la música y siempre que la escucha baila, se me hace que trae en las venas el amor a la danza.

El festejo fue pequeño, solo le hicimos un pastel en compañía de su abuela y sus tíos. Ella estuvo feliz y súper consentida.

Es la más dulce y tierna de mis tres hijos y me encanta compartir la vida con ella.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Los bebés salen caros


Definitivamente desde mi perspectiva no, aquí mis razones:

1.  Empecemos por el embarazo, todos los análisis y ultrasonidos los realice en laboratorios similares con un 70 % menos de gasto con respecto a otros laboratorios.

2.    Parto en casa y natural, por lo que no hubo necesidad de medicamentos post-cirugía ni gastos hospitalarios.

3.    Lactancia materna desde el nacimiento, ahorrando una fortuna en fórmulas y mamilas.


4 .    Colecho,  con mi primer hijo me regalaron una cuna que fue vendida al año por su poco uso.


5 .    Pañales de tela ahorrando hasta un 80% al no usar pañales desechables, ni cremas antirozaduras ni talco.

6.    Por el momento no van a la escuela, intento hacer  escuela en casa, así que ahorro en gasolinas y materiales innecesarios.

7.    Nunca he llevado a consultas mensuales con el pediatra a ninguno de mis hijos, hasta ahora han gozado de buena salud y solo los llevo en casos necesarios.

8.    A partir de mi segundo hijo recicle ropa.

Tal vez mi forma de criar y cuidar de mis hijos no es la más tradicional,  están hechos y cuidados con mucho amor y con mucha información. Son niños que rara vez se enferman y muy cariñosos.

Como pueden ver  a mi no me salen caros, si no todo lo contrario.

lunes, 31 de octubre de 2011

Crianza y metiches

Si hay algo que me molesta es que las personas no investiguen,  que solo te juzguen por ser diferente.

Todo empieza desde el nacimiento, decidimos tener a nuestros hijos en casa, la mayoría nos dice que somos irresponsables y mi amore les contesta que para él es más irresponsable dejar el nacimiento en manos de desconocidos que el tomar el control. Yo no juzgo, creo que cada quien tiene derecho a decidir que es lo mejor para nuestros hijos, no le digo a cada mujer que se que le hicieron cesárea que es una irresponsable o que horrible pasar  por eso.

Seguimos con la lactancia prolongada, bueno  cada cosa tan absurda que me han dicho, ya hasta risa me da.  Y habló de que no solo son amistades  o desconocidos si no que también a los familiares, con ellos como hay más confianza pues les paso la información que he leído, en casi todos los casos tengo buenos resultados.
El colecho y los pañales de tela  los asocian con falta de dinero, me han ofrecido regalarme cunas, incluso me regalaron unas camas para mis hijos mayores y me ven súper raro cuando les menciono mis pañales, alguna vez me peguntaron que por qué no soy normal

En casa empezamos a practicar la educación en casa, también me ofrecieron pagarles la escuela a mis hijos, lo que no entiendo es por qué no pueden abrir sus mentes a otras alternativas  y respetar nuestras decisiones.

Me pregunto porque las personas  se sienten con la necesidad de criticar nuestros métodos cuando ellos ni si quiera saben de dónde vienen o los fundamentos de lo que ellos practican. Tal vez no llevamos una crianza “normal” o tradicional en México, pero para mí lo que importa son mis hijos y los veo tan felices, sanos, son niños  y disfrutan serlo.

Sé que las críticas siempre existen, es algo que a mi amore y a mí no nos detiene a seguir, espero que más familias se informen más y que la crianza con apego sea lo normal.

martes, 18 de octubre de 2011

Colechando



Como casi todas mis aventuras como madre, esta inicia en el 2005 con el nacimiento de mi primer hijo.
Para empezar ya me habían regalado la cuna, que es lo que se usa para dormir al bebé y no puede faltar en una casa con bebé. Desde que nació lo amamantaba y se dormía lo duro venia cuando lo quería acostar pues tenía que hacerlo con mucho cuidado para que no despertara, cosa que la mayoría de las veces pasaba. De hecho hubo ocasiones en las que dormí dentro de la cuna para que durmiera más y más rápido. Seguí todos los consejos desde dejarlo llorar (zape para mi por no investigar primero) hasta ponerle la blusa que traía puesta para que sintiera mi olor.


Después de seis largos meses, investigue y decidí darle una oportunidad al colecho (compartir la cama de papás con los hijos) Esa fue la primer mejor noche que dormí y la última en que acosté a mi bebé en cuna.
La lactancia se vio beneficiada, al igual que mi humor y el de mi bebé. Así que decidimos vender la cuna y que siguiera compartiendo nuestra cama.
Obvio las criticas no se hicieron esperar todo mundo tenía una buena razón para no hacerlo, pero poco sabían de los beneficios que tenía el colechar, a algunos los ignoramos y a los que pudimos los instruimos.
Con el paso del tiempo me embarace y la mayoría pensaba que pasaría a mi hijo a una cama aparte, pero no me pareció lo correcto, mi instinto me decía que era importante darle ese pedazo de atención cuando su hermano nos acompañara en la vida afuera de la panza. Por lo que dejamos de ser 3 en la cama para ser 4.
Cuando mi segundo hijo “Y” tenía un año nos regalaron unas camas y mi hijo mayor “S” quiso explorar y dormir solo, casi todas las noches terminaba pasándose a nuestra cama, al cumplir los dos años “Y”, “S” dejó de dormir con nosotros y regresamos a ser 3 en la cama.” Y” por curiosidad pedía dormir con su hermano y lo dejamos para los seis meses dormían los dos en un cuarto aparte, aunque “Y“ siempre amanecía con nosotros.
Un año más tarde con la llegada de la hermana se detuvieron las visitas y ahora de vez en cuando amanecemos los cinco en la misma cama, otra cuatro y normalmente tres.


Podría hablar de hechos científicos, pero la verdad es que si no me hubiera funcionado, ningún hecho científico me importaría, lo que si les puedo decir es que duermo súper bien, jamás hemos tenido accidentes de aplastar a alguno y ni “S ni “Y” tienen problemas para dormir plácidamente solos en su cama cuando lo quieren.